Mar 01 2010
VALORANDO A TU FAMILIA
Como Dios te amó, decide amar a tu familia. Busca de la palabra de Dios y hablarás con sabiduría, aplicalo a tu vida y seguirás el camino correcto y agradable a Dios. Así habrá paz y armonía en tu casa, y servirás con ejemplo en tu hogar. Los hijos son bendición, no una maldición, decide amarles; ama a tus padres y honralos también, porque es el primer mandamiento con promesa.
“Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien. Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa. He aquí que así será bendecido el hombre que teme a Jehová.” Salmos 128:1-4


